5.- Cabrito Adobado

El cabrito adobado es una joya de la gastronomía del noreste de México (principalmente de Nuevo León, Coahuila y Tamaulipas) que combina el tierno sabor de la carne lechal con el toque especiado y picante de los chiles secos mexicanos.

Origen e Historia: Un secreto virreinal

El Legado Criptojudío: El grupo que fundó Monterrey estaba compuesto en gran parte por judíos sefardíes (criptojudíos) que huían de la Inquisición. Al no poder consumir cerdo por motivos religiosos, y al encontrarse con tierras áridas difíciles para la agricultura pero perfectas para el ganado caprino, adoptaron las cabras como su sustento principal. 


La Evolución del Adobo: Aunque el método original y más antiguo era el “cabrito al pastor” (asado lentamente solo con sal a las brasas), la técnica de adobarlo surgió como una fusión mestiza. Se empezaron a utilizar chiles locales rehidratados (como el chile ancho y el cascabel), ajo, vinagre, comino y hierbas de olor (como el orégano y tomillo) para bañar la carne antes de hornearla o cocinarla en “ataúd” (horno de leña norteño), logrando una carne extremadamente suave y jugosa. 

Si bien el cabrito asado es el rey de los restaurantes tradicionales de Monterrey, la literatura y la gastronomía que lo rodean han alcanzado hitos internacionales:

Premios y Nominaciones Culinarias

Premios de Literatura Gastronómica: La obra monumental La Senda del Cabrito del chef mexicano Juan Ramón Cárdenas (una biblia sobre este ingrediente) fue galardonada mundialmente en los prestigiosos Gourmand World Cookbook Awards, consolidando el valor histórico de este platillo.

TasteAtlas: El concepto de guisar o adobar el cabrito ha posicionado al ingrediente en los radares globales de plataformas culinarias como TasteAtlas, donde las preparaciones norteñas frecuentemente compiten en las listas de los mejores platos con carne caprina del mundo (cabe destacar que su variante sudamericana, el seco de cabrito peruano, llegó a ganar el premio al mejor guiso del planeta).